Nadie le cree a un anuncio como le cree a otro paciente.
Como un documental corto
Hacemos preguntas y tu paciente cuenta la historia en su propio orden.
Quien lo ve reconoce el barrio, el acento y el miedo. Lo oye de alguien que ya se sentó en tu sillón.
Tus pacientes tienen historias así. Vamos a grabarlas.
Cada grabación trabaja dos veces
Primero, en tus redes
Tu Instagram y tu Facebook se llenan de pacientes reales contando su historia.
Después, en tus anuncios
Tu pauta va a los testimonios que mejor funcionan, no a los que a alguien le gustaron más.
Empecemos por los pacientes que ya tienes contentos.
Los testimonios son una pieza. El resto está en cómo trabajamos.