Tu doctor ya contesta las mismas preguntas todos los días. Esta vez hay una cámara delante.
Llegamos con todo listo
Nadie va a un estudio. Nuestro equipo llega a tu clínica con el guion listo.
A tu doctor lo necesitamos solo cuando explica. El equipo, la clínica y los casos se graban sin él, y todo lo que viene después también.
Nosotros preguntamos, tu doctor contesta
No lee de una pantalla. Contesta con sus palabras, como en la consulta.
No tiene que actuar. Cada video se trabaja como un documental. Si una respuesta sale larga, se vuelve a preguntar.
Habla de lo que ya sabe. Qué es un All-on-X, cuánto tarda, si duele.
Antes de confiarle su boca a alguien, el paciente quiere ver y oír al doctor que lo va a atender.
Cuadremos los dos días de grabación con la agenda de tu doctor.
Un oficio que se queda en tu clínica
Entre una grabación y otra, tu equipo fotografía cada caso con el protocolo que instalamos en tu clínica y le enseñamos a usar.
Esos dos días al mes son lo único que le pedimos al doctor. Si no los puede dar, mejor saberlo en la primera llamada.
Lo que grabamos también alimenta tu Instagram.